martes, 6 de diciembre de 2011

LA LOCA DEL CARMEN

(BASADA EN UN HECHO REAL )

Vestida de colorines
con un cesto en el brazo.
Carmencilla “La rosales”
iba llorando y cantando.

Es de dolor su locura
su corazón se ha quebrado:
Una carta llego del frente,
porque a su hijo mataron.

En el fondo de su cesta
entre collares y lazos
arrugada y escondida
la guarda para olvidarlo.

Que nadie toque sus cosas
pues te araña como un gato.
Por que si viera la carta
su lucidez es quebranto.

Si encuentra a una enlutada,
se acerca a ella gritando.
¿Porqué te pones de negro?
¡¡ El negro es un color malo!!

Avíos para escribir,
va pidiendo y suplicando.
¡Anda escríbeme a mi niño¡
Yo no sé de garabatos.

Ponga usted la pesetilla
“pa” que tenga “pa” tabaco
y el sellito de correo
su sobre y el papel blanco.

Mi niño sabe escribir
pero el no puede comprarlo.
Ande, haga usted el favor…
que mi carta esta esperando.

Carmencilla “La rosales”
con la carta entre las manos
caminado hacia correos
va, con su locura de años.

¿Cartero lleva usted carta?
¿Cartero no la habrá olvidado?
y el cartero por piedad
le da, ese sobre cerrado

Y dentro lleva una carta
llena de unos garabatos.
Los agentes de correos,
van su dolor mitigando.

Léame usted esta carta
que del frente me ha llegado.
Y Manuel el de la tienda
se inventa cualquier relato.

En su locura, la Carmen,
la aprieta fuerte en sus manos.
Como un hermoso tesoro
se la guarda en el regazo.

En la caseta del Carmen,
rodeada de sus gatos,
va viviendo su locura
y ella, a nadie le hace daño.

Se viste de colorines,
lleva collares y lazos.
Así esconde su dolor,
para poder soportarlo

Su único hijo esta muerto
sin ni siquiera abrazarlo.
Y para aguantar la pena
habla de él, con los gatos.

Lo chiquillos la abuchean
por su estilo estrafalario
y ella ríe muy contenta,
a sus risas coreando.

Y enseña una vieja foto
de aquel guapo miliciano,
arrugada y amarilla
por el paso de los años.

Su cara con coloretes
de rojo carmín los labios,
los collares y las flores
los volantes y los lazos.

Es el bálsamo que tiene
para borrar tanto espanto.
El que perturba su mente
porque no puede aceptarlo.

No se que paso con ella,
si puso fin a su llanto.
Pero mis ojos de niña
siempre su imagen guardaron

Carmencilla " La Rosales"
entre flores y entre gatos
tu locura compartías
como un bendito regalo.

Quedando en mi corazón.
tus locuras y tu llanto
tu historia se hizo cercana,
y nunca pude olvidado.

Carmen Pacheco Sánchez
Cazalla 2005

1 comentario:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar